Fiestas y tradiciones

foto15_danzadoresDANZA A LA VIRGEN BLANCA

No es la de Ventosa una danza recuperada en estos tiempos, en los que parece que todos los pueblos estamos por recuperar tradiciones, no, la de Ventosa es una danza que se ha venido celebrando año tras año durante siglos. Siempre por hombres adultos, y parece que en número de ocho más uno o dos "cachiberrios".

Es una danza sencilla pero que exige un gran esfuerzo físico, los danzadores bailan durante una hora sin descanso bajo el sol del mediodía de Julio; No es una danza de exhibición, es una danza de acción de gracias, de esfuerzo y cariño, tal vez por eso, y pese a las invitaciones que han recibido, nunca se ha bailado fuera de Ventosa, y sobre todo fuera de la vista de la imagen de la Virgen Blanca, a la que los danzadores dan la cara durante todo el recorrido.

Parece que tiempo atrás se interpretaban unos "troqueaos" con palos de encina, pero desgraciadamente se perdieron hace no demasiados años.

LA VESTIMENTA

La vestimenta de los danzadores es similar a la de otras danzas de La Rioja, pero un poco más recargada:Sayuela blanca muy almidonada con franjas de tela horizontales y rosetas también de tela de diferentes colores, ambas van cosidas a la sayuela.
  • Calzón blanco hasta debajo de la rodilla sujeto primero con botones y después con largos cordones alrededor de la cintura, sin bragueta.
  • Camisa blanca con la pechera almidonada y adornada con broches.
  • Dos bandas de tela ancha por encima de la camisa cruzadas en el pecho y sujetas a la sayuela.
  • Mantón de Manila con el pico en la espalda, las dos puntas delanteras se unen mediante anillo o nudo a la altura de la cintura.
  • Cintas rojas con lazada debajo de la rodilla y en los codos.
  • Medias hasta encima de la rodilla, blancas, gruesas y caladas.
  • Alpargatas de esparto también blancas adornadas con cintas de color rojo.

Todo ello prenda sobre prenda, incluso las cintas y bandas suele ir cosido para cada ocasión, para que con los saltos no se suelten las prendas; La labor de vestirse para la ocasión y sobre todo de desvestirse (o desatarse) suele ser ardua: suelen ser las madres o mujeres las que preparan la vestimenta y ayudan a los danzadores a vestirse y desvestirse.

El "Cachiberrio" utiliza un traje diferente, este no tan recargado como otros cachiberrios de La Rioja, lleva una camisa amplia y un pantalón largo, ambos de tela estampada en vivos colores; En vez de castañuelas de tamaño normal utiliza unas de gran tamaño, cuanto que le caben una en cada mano para golpearlas con fuerza, ya que es él el que marca el ritmo de la danza.

LA CELEBRACIÓN

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El primer sábado del mes de Julio de cada año, al estallido de los primeros cohetes, sobre las doce menos cuarto del mediodía, se reúnen los danzadores con los gaiteros en la plaza de Ventosa para subir andando, juntos, a la Iglesia de San Saturnino acompañados de algún pasacalles.
Los danzadores no entran a la Iglesia, sino que esperan fuera a que salga la imagen de la Virgen, se ponen por parejas formando una hilera de manera que los más antiguos estén mas cerca de la Virgen y los que menos tiempo llevan danzando o entran ese año nuevos, son los últimos, al final del todo se coloca el cachiberrio.
La celebración de la festividad de la Virgen Blanca, como podemos suponer, no ha sido siempre en fin de semana. La decisión del cambio fue tomada hace pocos años, cinco o seis tal vez, anteriormente se celebraba siempre el día dos de Julio, pero no sabemos desde cuando; Los documentos más antiguos que hemos encontrado y que hacen referencia a la "función" de Nuestra Señora de La Blanca se remontan al año 1.719, en el Libro de Cabildo de la Parroquia de Ventosa aparece un texto que dice que "... Pedro Nestares Aguado pagaba cuatro reales por un Aniversario semidoble que se decía el día de Ntra. Sra. de La Blanca y en su mismo altar..." anotación al margen " 23 de Diciembre en su Octava".

Volviendo a la danza en sí, esta se inicia dando a vez los danzadores tres saltos, momento en el que comienza a sonar la dulzaina, los danzadores, sin perder la vista de la Virgen , es decir, marchando de espaldas, continúan balanceando las piernas a un lado y a otro sin cesar, durante un trecho llano; Cuando se inicia la bajada de la llamada "Cuesta de los Danzadores" se cambia el ritmo de la música y el paso de la danza, pero sin parar prácticamente, los danzadores giran sobre sí mismos cuesta abajo, cuesta arriba , sin dejar de dar la cara a la Virgen hasta que la cuesta finaliza en el lugar donde según la tradición la Virgen se hizo la pesada para que los navarros no pudieran llevársela de Ventosa.

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Allí la imagen da muy lentamente 3 vueltas sobre sí misma, y los danzadores a su vez van dando vueltas alrededor de ella, al llegar frente a la Virgen, cada danzador da 3 saltos en su honor, cuando finaliza continua el recorrido de la danza por la calle Mayor y volviendo a cambiar de ritmo asciende por las calles San Roque y Santa Isabel hasta llegar de nuevo a la Iglesia, donde cesa la música y los danzadores siguen a ritmo de castañuelas; Dan varias vueltas alrededor de la imagen, que ya está en un pedestal, saltando cada vez que se encuentran hasta que poco a poco se van retirando todos excepto uno, que por tradición es de la familia Pastor, el cual salta ante la imagen una y otra vez hasta no poder más.

Después de celebrarse la misa, a la salida, los danzadores pasan una bandeja para recoger la voluntad entre los vecinos, con ello hacen una merienda al día siguiente.

LA BACALADA

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Probablemente, después de la Danza tradicional a la Virgen Blanca sea el acto más tradicional y multitudinario.
Se trata de una degustación de "Bacalao a la Riojana", con su correspondiente ración de pan y Vino en el Barrio de las bodegas "Santa Eulalia".

De esta tradición no se conocen sus orígenes, pero como ocurrió en toda la Rioja, en tiempos de penuria y crisis económica fueron numerosos los Ventosinos que tuvieron que emigrar a Latinoamérica en busca de una nueva Vida, pero no por ello olvidaron sus raíces, y fieles todos los años volvían a venerar a su patrona la VIRGEN BLANCA.
Por ello, cada año estos invitaban a los vecinos del pueblo a comer bacalao, alimento que probablemente no volverían a comer hasta el próximo año, ya que entonces prácticamente allí no se conocía el pescado.

Pero esta tradición se perdio, pero fue recuperada en el año 1981.

Tiene lugar a las nueve de la noche él ultimo día de las fiestas.